Este blog personal estuvo activo de marzo de 2008 a julio de 2010. La continuación está en jeri4queen.blogspot.com

lunes, 30 de marzo de 2009

Aqui no hay nada los lunes

Hoy soy feliz porque me pagaron, mañana estaré triste porque pagaré.

1. El último de alemania en nolecuentespuntocom-

2. Dicen que esta depresivo, pero a mi se me hizo optimista. A veces soy yo en recolectivopuntocom

Mañana si hay post.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ataques de sinceridad

Hace algunos domingos fui a una comida adulto-fresa-contemporáneo. En la reunión había 2 grupos de personas: los que llevan casados como 30 años y los recién casados con bebés. Ya se imaginarán que estaba en mi elemento.

El caso es que una de las señoras comentaba el gran estrés por organizar la boda de su hija en Acapulco, que las invitaciones, las flores que se marchitan, los de la socialité, shalairará. De pronto, dijo algo que me sorprendió y me llamó la atención.

"Ya nada mas se casa fulanita y estoy jubilada"

Y continuó diciendo que únicamente se iba a dedicar a ella, que nada de cuidar nietos y que si se le muere el esposo, de pendeja (no dijo pendeja, pero si lo insinuó) se casa otra vez. Acto seguido, se puso a despotricar por ser ama de casa. Ahí todas las señoras presentes dijeron: sicierto.

Me acordé que otra vieja –de ese mismo circulito- que nada más salieron sus hijas de la universidad y les dijo a su familia: "Se rascan ustedes solos, me largo a vivir a Canadá."

Obviamente los comentarios me sorprendieron, por la carga de sinceridad que llevan. No se si estaban pedas o es una nueva moda entre señoras nais.

Me pregunto si siempre pensaron eso y se casaron para no trabajar, por el amor y la cantaleta de la familia, etcétera. Me pregunto si se sobrevive con éxito a las crisis de los sesentas, si te disculpas por haber tomado x o y decisión. Si los hijos que ya no te pelan son un consuelo.

No se las respuestas y tampoco me importan. Pero me dieron un poquito de lástima.

lunes, 23 de marzo de 2009

Posts y fotos

1. Experiencias pueblerinas en Chilangolandia, aca

2. Intentos infructuosos de ser cursi, aca

3. Mi cama de pelos


4. Estatua al perro callejero, solo en Tlalpan.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Otra serie de policías guapitos

2008. La patrulla de policía en chinga por las calles de Nueva York. En su interior una pareja discute sobre el conocer a la negra familia de la negra joven (la Huxtable), el guapito se niega y pospone la conversación. El malo en cuestión tortura y mata a sus víctimas de una manera excesivamente metódica, lo que sirve de evidencia. Después de una corretiza, lo agarran. Sin embargo, su abogado lo saca del tambo. La negra policía va a buscar al malo, pues algo no le cuadra. En eso, se enteran que el malo tiene un gemelo, utilizado como falsa evidencia para sacarlo del bote. El guapito ojiazul corre como loco a salvar a la menor de los Huxtable. Cuando el guapito se baja de la patrulla, regresa por el teléfono y al salir corriendo lo atropellan.

Se levanta casi inmediatamente, pero la calle no tiene edificios, los coches son muy antiguos y un cartelón dice 1973. Al fondo, las torres gemelas.

VER-GA.

Esto sólo son los primeros 10 minutos. Son los setentas y el guapito si es el guapito y sigue siendo policía, en una época donde los policías traen bigote de porn-star y no leen los derechos. Las mujeres policía sólo rescatan perros y los análisis dactilares duran semanas.

Por supuesto, las referencias a nuestro contexto actual en el siglo pasado son extraordinarias (Where is my cell? -What do you sell? -Where is my geep? -Do you drive a military car?) y el guapito tiene que resolver crímenes tipo CSI -sin la tecnología de CSI- en una gringolandia que ya nadie se acuerda.

No es ciencia ficción, no es CSI, no es drama ni es comedia. Pero tiene todo de eso. Me pregunté a que puto genio se le ocurrió tan maravillosa idea. Resultó que fueron los inglesitos de la BBC. La que transmiten en FX es la gabacha.

Por lo pronto torrentearé la de la BBC y los martes a las 11 serán para FX (el canal para hombres).

Sitio en FX de Life on Mars

Por cierto, en FOX hay medio segundo promocionando How I meet your mother. ¿Sera? Me haría pipí si veo a Barney en la tele, snif.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Mi Vida Offline.

Me levanto tarde, enciendo el boiler y mientras se calienta el agua, plancho mi vestido. No se si es vestido o blusa larga. No importa. Cuando salgo de bañarme son las 8 y me conecto para escuchar rmx. Pinche cablemodem no jala y necesita reset. Pocos mails, adiós spam. Ataques menstruales en gmail. Reacciono con más sangre. Por Messenger besitos a mi hermana, a trabajar.

Logearse a la intranet, firmar media hora tarde. Pocos mails corporativos nuevos, 2 de ellos se van a la carpeta por resolver que ya acumula unos 34. En twitter , veo que el drama se ha cambiado de sede. En gmail ya esperan reacciones ante tanta sangre. Hora de atosigar gente y mandar emails de los acuerdos del atosigamiento. Rmx por internet, interrumpido por crisis existenciales derivadas de la crisis económica. En facebook, continúa la reunión adulta-contemporánea-tapatía- brrr. Corro a terminar de atosigar y regreso justo a tiempo para una junta cómico-mágica-musical. No sin antes recibir apenas 2 minutos antes un par de mails al respecto.

Para la comida, parece que el uso de vibradores hizo que la histeria gmailera bajara. Se habla de cambios de plataforma y de amor al prójimo

Como. Duermo.

No puedo ni abrir gmail cuando soy necesitada con urgencia. Corro y busco convencer que los cambios propuestos son buenos, que les conviene, que no pasa nada. Debo de aprender a convencer mejor. Corro y busco confirmación de mis teorías absurdas y lo notifico por email. Mal día para usar tacones. Me gasto mis últimos 30 pesos en un frapuchino. No debería, pero necesito azúcar. Junta dramática con la jefa. Termina. Sólo una hora me queda para terminar de atosigar.

Regreso a mi lugar y mando 5 mails para que no se olviden de mí, amenazando con volver mañana. En twitter hablan de playeras de recolectivo. WTF? Entro a gmail y toneladas de mails me esperan al respecto. Acuerdos, besos mojados, momentos de lucidez / grandielocuencia y propuestas de camisetas se actualizan cada 2 minutos.

No puedo –ni intento- seguirlo.

Perritos, cena, papás. Una chica dopada en gmail, explicaciones del fashion de camiseta no-unisex, votos y despedidas con lágrimas.

Escribir un post de mi vida off-line.

AJA.




Pd. este post no hubiera sido posible sin mis compis de Recolectivo, que en realidad se creó para volver loco a Kabeza.

Pd2. Ayer sufrí pariendo esto. Solo faltan 2 de Alemania y sigue España. Supongo que iré a comprar unos kleenex antes.

lunes, 9 de marzo de 2009

El tamaño no importa


viernes, 6 de marzo de 2009

Traigo stress en la espalda

Ya tengo dos días así y es mi culpa. Mucho trabajo, muy poco tiempo y menos presupuesto. Expectativas altas de unos lados y pendejismos de otros que sólo ven la paja en el ojo ajeno.

Ayer me acordé que en mi primer trabajo me han buscado varias veces para que vuelva. Eso, a pesar de no saber que he hecho en ese ínter. Y no son los únicos, lo cual haría muy orgullosa a mi mamá. Y esto no es porque sea una gran eminencia en cuanto a computencias se refiere. Si no a que trabajo y no me rajo.

Sin embargo, la situación se complica con la falta de dinero y tiempo para hacer lo que más me gusta. Tengo un par de mails por contestar, cargo de conciencia por no hacerle mas caso a mis perritos y un chingo de posts por leer. Esto, sin contar los 2 que tengo en draft para nolecuentes.com

Este finde, ajá.

martes, 3 de marzo de 2009

En seis años también va a ser lunes

Hace seis años era lunes. Era el primer día de mi trabajo aquí en Querétaro. Me puse un vestido azul marino de corte de princesa y saco. Apenas la noche anterior había llegado a vivir con Jiral. En la parte de atrás de mi coche traía todo lo necesario para iniciar otra vez. Mucho de mi pasado físico aún se encuentra en Guadalajara, a decir verdad. Él me prestó algo que apenas se puede llamar un colchón para poder dormir. Mi mamá le encargó que me cuidara, pobrecita, no sabía lo que decía, ja.

Ese primer día de trabajo no estuvo mal, aunque llegué un poco tarde porque me perdí en Constituyentes. La maldita calle de Tecnológico no se dignaba a aparecer. Al menos, no todos eran desconocidos en ese lugar.

Hace cinco años era miércoles. Eran días de cine y cervezas al 2x1 con mis compadres y ninguno de los 3 teníamos el sentido común lo suficientemente adulto como para no empedarnos porque al día siguiente hay que trabajar. El 2x1 realmente era 3X2, ya que nunca me dejaron pagar. Por supuesto, uno de ellos me quería cachipulear. Sin embargo, no me importaba. Ambos son excelentes personas que conocen al menos un poco más mí que mucha gente que anda por ahí.

Los extraño.

Hace cuatro años era jueves. Recién acababa de mudarme a mi piso de Colonia Jardín. Me levantaba tarde y platicaba con Loli, una españolísima señora que me adoptó como a su hija y confesora. Me hacía de comer delicioso y de postre siempre había melón chino y café. A las 3:20 me iba a la parada del autobús para las clases de 4 a 8 en la UPM. Loli me enseñó a hacer paella y su hija me hizo un corte de pelo que me terminó de gachupinizar. Compraba pan calentito y frutas subiendo a mi casa. Ya tenía acento, amigos y rutina.

Y en marzo comencé a viajar.

Hace tres años era viernes. No tenía trabajo y estaba de vuelta en Querétaro. Hacía menos de un mes que me había regresado de España y la desubicación, añoranza e incertidumbre estaban a full. Ese enorme shock se tardó en recuperar. Hacía curriculums, hacía de comer y me iba al centro a pasear.

Ese viernes seguro que hubo peda, pero por alguna extraña razón, no se sentía igual.

Hace dos años era sábado y no tenía luz. Y sentía que me llovía sobre mojado. Fueron fines de semana de no hablar con nadie, de aislarme, de estar sólo con Gazpacho y un radio a pilas.

Ese mes está demasiado criptografiado en mi blog.

Hace un año era lunes y tampoco tenía luz. (¿Por cierto, ya la pagué?) Pero me sentía muchísimo más contenta conmigo, con mi vida, con lo que me rodeaba. El año lo comencé enojada, pero para marzo, ya estaba OK. Quizá por eso es que me corté el pelo chiquito y acepté sin tanto con menos drama que las cosas pasan una y otra vez.

Hoy amanecí con un dolor en los talones y mi refri no cierra bien. También se descompuso el flotador del aljibe y tuve que cerrar el agua. A ver si no se me acaba. Aun no me adapto a mi nuevo rol laboral y me he hecho adicta a los tés. Tengo 2 blogs y uno al que me adoptan cada lunes, aunque ayer no escribí.

La palabra sexenio es para los mexicanos un sinónimo de mandato presidencial. Este sexenio para mí es sinónimo de continuidad. Por supuesto, una continuidad muy a mi estilo. A veces me quejo mucho y que reniego de mi presente. Vuelvo a chingar con gachupinadas y me cargo al blog. Pero aún tengo gente en mi vida que estaban por aparecer ese 030303 y que, a pesar de todas mis manías y las suyas, seguimos aquí.

Dentro de seis años también será lunes… ¿Quién estará aquí?

domingo, 1 de marzo de 2009

Me corte el pelo

... Y cambié mi blog.


De ahí en fuera, todo es casi igual.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Para que puedas sentirte vivo

¿Puedes oírme? ¿Puedes oir como grito? Desgarra la garganta de Dave Grohl justo al volver a tomar Bernardo Quintana. Le subo más. Acelero más. Un último respiro antes de que cierre los ojos. Los 313 megas de tu carpeta tocan en mi ipod y retumban en los vidrios de mi auto.

En esta noche madrugada de domingo quedamos muy pocos rondando la ciudad. Supongo que lo que lo hacemos impulsados por la adrenalina o cualquier sustancia que nos haga sentirnos vivos e ilusioramiente libres.

¿A poco no quieres? Mi mente brinca a esas noches del Love Parade alemán. De camisetitas sin brassiere, música electrónica y demasiados cuerpos moviéndose juntos en un cuarto pequeñito. Verano europeo, noche asfixiante, calor sofocante. El ambiente olía a sudor, a vino derramado, a hachís. Luces multicolores y colores chillantes hacían que esa masa amorfa de brazos, piernas y cabezas crearan un nuevo ser mitológico. Muchas, demasiadas manos acariciando mi cuerpo. Mujeres, hombres, ¿Acaso importaba? ¿No podemos darle al amor una oportunidad?

Freno en seco. Mi corazón se acelera con una percusión constante. La patrulla me pasa y la percusión en mi pecho y sienes se empata con Maps. Ellos no te aman como yo lo hago. No se si sea la madurez que da la experiencia o el timming de baterista, pero has adquirido maestría en mi cuerpo. Tú llevas el ritmo, y yo a ciegas, me dejo llevar. Mi cuerpo te responde con quejidos, líquidos y movimientos consecuencia del placer, de vivir. Pero tu no estas aquí, y yo tampoco quiero estarlo .

¿Puedes leer mi mente?. La percusión cambia por bits acelerados, y mi cabeza se abarrota de imágenes diferentes, de gente, fechas y nombres. De lugares, amaneceres y besos robados. De mil risas, viajes y sin sabores. Una gran película sobre fantasmas de mi pasado y un futuro que me asusta y que niego a aceptar.

Y los primeros rayos del sol se cuelan por los Arcos, aumentando esa sensación de seguir cayendo. Destrozando mis sueños, agonizando mis ilusiones. Por fin me acuesto sola en mi cama y, como las notas tristes y largas que salen de un bandoneón, vuelve el mareo , recordándome que aunque yo no me sienta viva, algo en mi si lo está.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Informe de rebeldía histórica



Debido a que en últimas fechas se ha confundido el término Rebelde, asociándolo con música para idiotas, el siguiente informe ejemplifica cómo desde el inicio de la civilización, existe la necesidad de la juventud por rebelarse contra lo establecido.

Todas las sociedades requieren de costumbres y tradiciones para sustentar las actividades económicas, políticas y sociales. Con esto, la sociedad garantiza el orden necesario e indispensable para continuar en su crecimiento y evolucionar históricamente.

En este mundo occidentalizado, consideramos que los actuales usos y costumbres son los más civilizados y tendemos a catalogar a las pasadas expresiones como barbarismos. Por esta razón, debemos considerar el entorno histórico de cada sociedad, para así, entender su rebeldía.

Caso 1. Aztecas.
Sociedad guerrera por antonomasia. Para 1498, se reportan células rebelde llamadas "Los Jipitzins", quienes predicaban el amor y la paz, y se reunían a vender chacharitas y fumar peyote en el Chopo. La siguiente imagen es una reproducción de una estela azteca.



* ¿Qué chingados quieres decir con que no vas a la guerra?
** Paz, hermano.

Caso 2: Egipcios
Sociedad milenaria creadora de grandes y excelsas pirámides. En coherencia con esta majestuosidad, solían vestirse con grandes lujos. Sin embargo, hacia el 563 A.C. una secta comenzó a utilizar animales vivos como sombreros, predicando una moda y un estilo de vida austera.



*¿De donde putas sacas la "austeridad", Amón?
* ¡¡Mi lagarto!!

Caso 3: Inglaterra s.XVIII
Para continuar con el legado inglés, la tradición más importante era la de tener tantos hijos como fuera posible. Sin embargo, hay evidencias que el príncipe Albert se unió a uno de esos grupos estoicos que predicaban la castidad, el ayuno y el no a todos los placeres carnales.




lunes, 17 de noviembre de 2008

Tragedia en papel y cartón

A la inocente edad de 10 años, fui la primer niña vetada de las fiestas infantiles del colegio. Mi vergonzoso comportamiento tuvo raíces años muchos antes. Mis padres nunca se dieron cuenta de la gravedad del asunto, hasta que ese triste día del 85' la madre superiora les dijo firmemente “la niña no entra más”.

Como buena chilanguita clasemediera mis papás me organizaban religiosamente mi fiesta de cumpleaños en Chapultepec, a la que asistían todos mis primos e hijos de los amigos de mis papás. Había globos, payasos, carne asada o hojaldres de mole, pastel y por supuesto, piñata.

Mi mamá me hizo la fiesta de un año hasta el año 4 meses, cuando ya me podía parar perfectamente y sostener la palita en la mano para atizar la piñata. Por supuesto, mis padres me tuvieron en entrenamiento y fui la sensación de la fiesta... así como el inicio de mi tragedia social.

A los 4 años, comenzó la tradición de que en mis fiestas, yo rompía mi piñata. Supongo que era una especie de compensación psicológica por compartir la fiesta con mi hermanita, 2 años menor. De esta manera, mis papás se ahorraban una pachanga y yo tenía lo que más quería. No me importaba que no fuera la única festejada.

Mi mamá, siempre atenta a mi comportamiento, ya se había dado cuenta de mi obsesión con romper la piñata. Días antes de la fiesta yo entrenaba con palos de escoba, pegándole a los árboles y bancas del parque. Incluso a veces, me daba vueltas en mi propio eje para practicar mi tino mareada. No iba a permitir que un leve mareo me alejara del objetivo final: madrear un animal de papel y cartón.

Mi fiesta de 5 años estuvo en peligro de no efectuarse, ya que en uno de mis entrenamientos, rompí el palo contra el buró de mi cuarto. La parte volátil pasó rozando mi cabeza y aterrizó en la frente de mi hermana, quien cantaba interminablemente “dale dale dale, no pierdas el tino”, debido a que le había prometido darle a cambio alguno de mis regalos.

Yo contra el pato maldito

Yo no lo sabía pero todo este entrenamiento era innecesario, ya que justo cuando la piñata estaba por romperse, mis papás me ponían a darle. Incluso llegaron a sobornar a los otros niños con dulces y juegos, con tal de que yo terminara rompiéndola y no armara la de Troya. El plan siempre salía a la perfección. Sin embargo, en mi interior se estaba gestando un monstruo y nadie lo sabía.

Dicho monstruo salió cuando a los 7 años y, en una fiesta que no era mía, armé un escándalo digno de una novela de televisa cuando no fui yo quien rompió la piñata. No sólo di de patadas y berridos, si no que, cuando ya me encontraba en aparente calma, tiré del columpio al niño que me había suplantado. En mi defensa alegué que tenía que haber metido las manos para no tener semejante chichón en la cabeza.

Mis papás no sabían donde esconderse. Rosita, siempre tan bien portada, tan alegre, tan bailadora. ¿Como pudo haber hecho eso? Me sacaron de la fiesta sin bolo y reprimieron mi comportamiento todo el camino de regreso a casa. Pero como su mentalidad era de adultos, nunca se dieron cuenta que lo hice en cruel venganza.

Fue en la siguiente fiesta -que tampoco era mía y por lo tanto el final de la piñata no había quedado en mis manos- en la que una vez roto el objeto de mi obsesión y comenzados los juegos infantiles, me desaparecí armada con un palo. Me encontraron justo donde estaban los restos de las piñatas con los ojos llorosos y llenos de rabia, mientras destrozaba aún más los dolidos restos de un caballo de cartón y papel china. Tanta era la fuerza de mi castigo, que mis papas creyeron que había algo más tras esos golpes.

Fui a dar al psicólogo. El loquero calmó a mis papas, argumentando que sólo era un mal día. "La niña quiere llamar la atención".

El asunto fue olvidado y coincidió con un cambio de escuela y por lo tanto, de amiguitas.

En esta nueva escuela se acostumbraba hacer un pequeño pastel y piñata a las cumpleañeras que eran recogidas más tarde. Ese día me quede yo y, sin el ojo atento de mis padres, la desgracia comenzó.

Al principio exigía con llantos que era mi turno, que yo tenía que pegarle. Primero en un tono lastimoso, pasando por berridos, gritos, exigencias y amenazas. La maestra reprobó mi conducta y me mandó fuera del lugar. Saqué un palo de sabedonde y me puse a pegarle a la piñata al mismo tiempo que la festejada, quien, enojadísima se lanzó a golpearme.

Lo mismo hicieron las demás niñas salvajes y tuve que ser rescatada por la madre superiora, quien me puso a rezar ante el santísimo sacramento para que perdonara mi indisciplina. Yo, que nunca fui muy creyente, lloraba de coraje entre maldiciones. Las monjas se creyeron mis lágrimas, sin embargo, no dejaron de informar a mi santa madre lo ocurrido. La pobre no sabía donde esconderse.

Desde ese día y, cuando iba a haber fiesta, por ningún motivo podía quedarme más tarde de las dos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Vete al sur

Un piso en Atocha no queda tan cerca del cielo, pensaba al entrar a esa vieja estación. La máquina había hecho lo suyo, me encontraba en las coordenadas y el día el correcto. Ahora sólo me quedaban 20 horas para hacer lo mío. Más que suficientes.

Había vuelto. El vivero, las tortugas, los top manta, el cielo azulísimo. Todo estaba ahí. Faltaban sus besos, mi sonrisa que enseñaba todos los dientes y sobre todo, faltaban sus dedos dibujando mi escote mientras me tomaba un cortado en la barra de esas islitas con café.

Pagué un euro y medio por el café (una ganga) y una sonrisa melancólica se dibujó en mi rostro ante el ¡Venga, guapa! del cantinero. Vi mi backpack naranja solo junto a esas bancas. Nunca había sido muy cuidadosa y las veces que perdí algo, me estaba esperando en la zona de “objetos perdidos”. Por eso es que esa pobre mochila sucia lucía tan abandonada. En un rápido movimiento la tomé y subí al tren rumbo a Sevilla. Ese bulto pesaba más de lo que recordaba.

Ya instalada en mi asiento de segunda clase, abrí la maleta. Hasta arriba encontré un Teddy Bear -Que raro, pensé- y con enorme curiosidad y prisa espulgué para que más hallaba. Una falda azul con vuelo y unas tanguitas con la leyenda “kiss me maddly”. -Muy sexy- pensé con una sonrisa torcida y me lo medí -muy pequeño para estas caderotas- .

El inventario que uno carga en una maleta dice más de ti que lo que tienes en casa. Esos siete, diez kilos serán tu vida un tiempo y hay que encontrar la manera de apachurrar bien lo indispensable, por eso me sorprendí tanto al encontrar ese oso de peluche.

El AVE aceleró y apenas me di cuenta cuando ya estaba en los suburbios de Madrid. En el 2007 y a 200 kilómetros por hora, era de los trenes más rápidos. En los de mi tiempo, sólo al arrancar es posible ver algo más que una mancha en movimiento.

¿Que mas hay? Una foto con dedicatoria me hizo envidiar a sus amigos. Un libro de Poncela y un encendedor. ¿Ya fumaba? una cajetilla lo confirmó. Recordé el placer que era fumar después de comer o con un café. Me maldecí por haberlo dejado. ¿Para que?, si al final lo que me ha de matar no es un enfisema.

Seguí espulgando con ansiedad. Cada objeto desempacado me indicaba que pertenecía a una persona muy diferente y lejana a mí. Sin duda, ella era alegre, desinhibida y con un gran futuro por delante.

Encontré su pasaporte lo comparé contra el mío. Mismo nombre, misma fecha de nacimiento, diferente cara. Su foto gritaba felicidad y la mía amargura. Y no eran las arrugas. Guardé todo antes de comenzar a llorar.

Sólo me queda esperar a mañana. Esperar haber activado las reacciones correctas al volver en el tiempo y nunca conocerlo.

Y no terminar refundida 30 años en una cárcel catalana.

lunes, 3 de noviembre de 2008

De las cosas que pueden pasar en un viernes de quincena cualquiera, a una persona cualquiera

Muchos días como esos habían pasado para Mario durante este año. Sosteniendo su cigarrillo con una mano y un florero en la otra, Mario era dueño del mundo. Sonreía como sonríen los que sostienen un florero con una mano: con un ligero aire primaveral. Y con la inocencia de las primeras lluvias de febrero, no sabía que todo estaba a punto de valer verga.

Debió haberlo vislumbrado cuando, al dar un trago al florero le pareció la margarita mas detestable del mundo. Cuando vio que en realidad eran rosas, comprendió que ya estaba muy borracho. Las rosas siempre le han parecido deliciosas.

-¿Siempre tomas agua de rosas?- le preguntó ella con una sonrisa tan torcida que un hoyuelo de la nariz se le abría de más.
-Siempre.- Aseguró Mario con el convencimiento que viene tras 8 cubas.
-¿Sabes?, tengo rosas recién cortadas en mi casa. ¿Te gustaría un tesito? - le pregunto presurosa
-¿Con una nube de leche descremada? -
-Claro, como debe ser un buen te de rosas- y abrió aún más la fosa nasal izquierda.

Mario, hipnotizado por tan peculiar sonrisa, la siguió hasta el fin del mundo. Cuando el fin del mundo dice MOTEL PARIS.

Ella se adelantó para “ponerse cómoda”, mientras Mario terminaba con la transacción financiera con el encargado. “Ya valió verga”, pensó cuando vio que le faltaban 150 pesos para cubrir el importe de las 3 horas que cuestan en estos tiempos los niditos de amor. El encargado, comprensivo, aceptó que le pagase a la salida.

Como la comodidad verdadera sólo se encuentra cuando se está en pelotas, él se fue quitando la ropa para encontrarla a ella en el esplendor de todas sus colgantes carnes. Cerró los ojos y pensó en Adela Micha. Con la Micha en la cabeza y la otra debajo, se dedicó a hacer a lo que iba.

“Ya valió verga”, pensó Mario cuando la rigidez no era la suficiente para tan acrobática actividad. Culpo a la Micha y culpó al alcohol. Sin embargo, ella ponía ojitos de borrego con estrabismo y emitía gemiditos de ardilla apachurrada. Estaba fingiendo -por supuesto- y Mario se lo agradeció.

El final -de ella, claro- fue rápido y esperado, seguido de los halagos de siempre.
-Esta usted tan hermosa y delicada como un jarrito de tlaquepaque-
-¡Ay licenciado! ¡Que cosas dice!-
-Debe ser el agua de rosas, pero esta usted mas delgada que hace ocho días-
-¡Ay licenciado! Que cosas dice!- Mientras se enfundaba en unos calzones que bien podrían haber cobijado a un recién nacido o dos.

Ya iban saliendo del nidito de amor cuando Mario le dice con voz altamente varonil:
-Estelita, que pena, pero necesito que me preste 150 pesitos, el lunes se los repongo, preciosa.
-¡Ay licenciado! Que cosas dice!-

Y lo dejó en el Motel con la promesa de regresar por él y con los 150 pesos que sacaría de su tarjeta.

“Ya valió verga”, pensó Mario por tercera vez en esa noche, cuando al cabo de 50 minutos, Estelita no llegaba.”Ya valió verga”, volvió a pensar después de 2 horas y ante la mirada ganosa del encargado tuvo que aceptar el intercambio oral que le proponía para salir de ahí. “Si te la chupan sigues siendo hombre”-se convencía a sí mismo- “piensa en Adela Micha con bigotes”. Cuando la transacción terminó, Adela Micha estaría para siempre prohibida como fantasía sexual.

Salió del Motel París, encontrándose a Estelita estacionada. ¿Porque tardó tanto licenciado?. Mario se limitó a hacer un gruñido gangoso.

-¡Ay licenciado! ¡Que cosas dice!- rió ella con una coquetería que rivalizaba con el cortejo de las pingüinas del medio oeste de Alaska. Una vez sin su secretaria, se dirigió a su casa, con la esperanza que la borrachera sea tan fuerte, que olvidara lo que había pasado.

“¡Ya valió verga!” exclamó Mario fuertemente levantando las manos y llevándoselas a la cabeza cuando vio el auto de su suegra estacionado en la entrada de su casa. Intentando evitar la letanía de reproches sobre las horas de llegar y el estado inconveniente en el que venía que seguramente le proporcionaría su mujer y su chingada madre, Mario comenzó a subir el árbol que daba a la habitación de huéspedes.

La mujer salió al oir ruido. Un pájaro emprendió el vuelo. Un foco se encendió y Mario cayó de lo alto. “Ya valió verga” Exclamó la mujer al ver a Mario caer cual costal de papas gallegas. Mientras era llevado al hospital, la mujer y su chingada madre le reprochaban las horas de llegar, el estado inconveniente y la estupidez de subir árboles a esa edad y con esa complexión.

Mario descansaba en la cama del hospital. Por fin su mujer y su chingada madre se habían callado, puesto que se habían dormido. El Doctor entro a la habitación y le dijo la mala noticia:

-Ya lo he confirmado, es SIDA- dijo el Doctor con ecuanimidad
-¿Como es posible?- gritó Mario desencajado- ¡Si el encargado sólo me dio algunas chupaditas! ¿O sería Estelita? ¡Esa gorda caliente, buscona y mentirosa!.
-Esta confirmadísimo, señor.
-¡Pero ni sangre me han sacado!
-¿Que habitación es esta?
-La 4C- contestó la chingada madre
-Ah, entonces solo es un brazo roto, disculpen la confusión-

“Ya valiste verga”, adivinaba Mario el pensamiento de su mujer y su chingada madre.

lunes, 27 de octubre de 2008

Dos fiestas de espantos y un susto

Fiesta 1.
- ¿Qué onda con tus amigos gandallas, eh? - Me aventaron como "indirecta" mis compis del trabajo, cuando realmente lo querían decir era: Corre a la chingada a esos malandros

Estábamos en una fiesta de disfraces que yo organicé. Desde cobrar, hasta adornar el lugar y hacer de comer cosas espantosas -pero deliciosas- lo hice yo, con apoyo de dos achichincles. Supongo que esa fue de las últimas veces que anduve de "organizadora" de fiestas, antes de que la gente en general me cayera como hotcakes con mermelada en mañana de cruda.

En la semana, había invitado a la mentada fiesta unos amigos. Ellos no se convencían mucho a ir, ya que mis compañeros de trabajo eran, básicamente, muy ñoños.

Ya con todo preparado, me disfracé de Hada de las Flores, usando mi vestido de quince años con mil metros de crinolina y brillos en el cuerpo. Como pude me subí al coche y antes de ir a la mentada fiesta, pasé a dejarles a mis amigos -desde ahora, los malandros- un mameluco, para que uno de ellos se disfrazara de Horny Baby. Aún no se habían decidido en ir-y no estaban lo suficientemente borrachos- por lo que me subí a mi coche (esta vez me empujaron para entrar) y me dirigí a la fiestecita.

Todo iba bien, cuando me habla al celular mi amigo, al que llamaré Huevo Luis Malandro1 Jason.

Jason: Oye, si voy, pero vamos algunos más.
Hadita: Bueno, tu caile, nomas no coman.
Jason: Si, no hay pedo.
Hadita: Ora, chinga tu madre.
Jason: La tuya pinche vieja.

(clic)

No tardaron en llegar el Malandro1 disfrazado de Jason y Malandro2 disfrazado de Horny Baby, seguidos de algo así como 10 individuos disfrazados de Malandro 3 al 12. Considero apropiado comentar que estos individuos son la seriedad personificada, de traje y correctitud a full. Pero ya que iban disfrazados de malandrines, entraron en papel y se pasaron a la casa sin siquiera preguntar por mi y se aplastaron en la sala después de saludarme.

Los ñoños corrieron a la cochera espantadísimos.

Intentando minimizar el detalle, estuve un rato platicando con los malandros esperando a que llegaran mas ñoños y no hubiera más que integrarse y juntos bajo el influjo mágico de los litros de alcohol.

Fue entonces cuando la dueña de la casa, disfrazada de Hada Azul, me dijo:
Hada Azul: ¿Qué onda con tus amigos de gandallas, eh?
Hada Dorada: Ah no te apures, no van a comer.

Efectivamente, ESA era su preocupación. El ambiente se puso extremadamente tenso, porque cada vez que pasaba un ñoño, los miraba con ojos de "muere Bill Gates, ¡viva el software libre!".

Mis compañeros me estuvieron jodiendo más y los malandros se dieron cuenta. Entonces comencé a decirles:

-Oigan que pena, no creí que se fueran a poner así...

Lo que ellos interpretaron

-Vayanse a la chingada pinches nacos malandrines

Y se fueron, sin dejarme siquiera terminar de hablar. Al día siguiente, Jason me dijo que se querían regresar a madriarnos, y junto con el Horny Baby tuvo que contenerlos, uy.

Hace poco la dueña de la casa me confesó que todos se estaban cagando del susto, uy.


Fiesta 2.
-¿Tu y cuantos mas?...Putito
Y que se arman los madrazos ante la gritería de todas las presentes.

Esta segunda fiesta no la organicé yo, ni los malandros que se colaron eran mis amigos. En esa ocasión me disfracé de Gloria Trevi e iba con mis amigos Avril Lavigne y Sergio Andrade (no se disfrazó... así es de rellenito, mujeriego y regio).

Todo iba bien, aunque los adornos y comida no eran ni la mitad de divertidos que la Fiesta 1. Los malandritos de rancho no habían hecho drama y mis amiguis y yo estábamos hablando del porque una integración de componentes horizontal es mas efectiva que la vertical, pero menos testeable.

De pronto, un malandrito de rancho hizo un comentario sobre una compañerita, que su novio consideró altamente ofensivo y se lanzó a madrazos. Y fue cuando lanzó esa gran frase que abrió este relato. Apenas y se pegaron, a decir verdad. Los separaron y los malandrines rancheros se quedaron afuera de la casa.

La anfitriona-loca se puso histérica -los malandros eran amigos de su hermano- y empezó a sacar a los rancheros que aún quedaban en casa. Afuera, los malandros querían entrar y la otra les gritoneaba.

-Jorge- bueno, su hermano- vete a la chingada de aquí con tus amigotes!!
-¡Cálmate pendeja! déjanos sacar nuestras cosas
-¡Les dejo sacar una mierda!!

Y así varios comentarios con ese nivel de fineza.

Como no se iban, le habló a la policía. Entre tanto desmadre, no se había dado cuenta que aun había 2 rancheritos en la casa, más específicamente en el baño, cogiendo.

Cuando nuestra anfitriona se dio cuenta, se volvió loca tocándoles la puerta. Como la casa es de dos pisos, mis amiguis ñoños y yo estábamos acurrucados en un rincón de la planta baja, escuchando el diálogo, que afortunadamente era a gritos y se desenvolvió mas o menos así:

Compañera Loca: Salgan del baño cabrones!!
Vieja ponedora: No salimos! VETE
Compañera Loca: Salgan les digo! **comenzando a pegar la puerta como puerco encajado**

**Salen los cogelones del baño y baja el wey abrochandose el pantalón. Sale de la casa sonriendo**

Compañera Loca: ¿Por qué estabas cogiendo en mi baño pinche puta?
Vieja ponedora: ¡Puta tu madre!
Compañera Loca: Te voy a partir tu madre! ya verás!

**Gritos, mas amenazas, golpes contra la pared, patadas, jaloneos y todas esas finezas que distinguen a un buen catfait.**

Por fin bajó la vieja ponedora, mientras la dueña de la casa les seguía gritando de cosas. Cuando se fueron los malandrines rancheros, el drama continuó, gracias nuestra amable anfitriona que se puso a llorar con berridos, pidiéndonos perdón de episodio antes transcurrido. Lo que más me daba risa, es que la vieja nos narraba una y otra vez como se habían peleado en la planta alta.

-¡Y rasguñe a la puta! - gritaba haciendo la mímica correspondiente con las manos.

Nos curamos el espanto con borrachitos de puebla y nos fuimos de idem a un antro en con la esperanza que mi amor imaginario se prendiera de mis medias rotas y greña alborotada.


El susto de la mañana siguiente

CUIDADO, NO APTO PARA CARDIACOS. Os lo advertí.