Ya saben cómo es el tiempo y su manía de avanzar. No importa si es para bien o para mal pero los hitos llegan y se cumplen.
Hoy fue mi último día laboral en una empresa que me dio muchas satisfacciones, retos y derrotas como computita de QA. Mis fellow twitters han presenciado quejas, arranques, berrinches y maldades. Alguna alegría se ha de haber colado, supongo. Por mucho de lo que he escrito, quizá el lector piense que renuncio a ser computita para siempre y no lo culpo, yo también lo llegué a sentir así.
Pero entonces llegó Ángel (el del Rincón del Ornitorrinco, no de esos de los dioses) y me pidió un post para su sección histórica y antropológica de internet a 9600. Por supuesto, acepté.
Sin embargo, me costó trabajo hallarle el modo al post, ya que sus columnas han sido completísimas, me queda poco por agregar sin llegar a meterme en detalles muy técnicos y aburridos.
Entonces escribí como más me gusta: con el corazón. Así que narré mis inicios en eso de apachurrar teclas (no en un modo lesbiano, cerdos).
Lo mejor de escribirlo fue que me di cuenta que siempre seré computita. Quizá no escriba código, si no letras. Capaz que no jodo computitos, si no diseñadores. No lo sé. Las computadoras, su tecnología y su desarrollo siempre serán parte de mí, de una manera que varios de ustedes mortales nunca entenderán.
El post del cambio de rumbo queda para después. Hoy el chisme está aca
Pues si quieres seguir programando, yo tengo que hacer un programa en C++ que todavía no me sale... cualquier ayuda sería bienvenida. :v
ResponderEliminarjajajaja
ResponderEliminarIntentar de ser programador es como ser nazi despues de ser cazado por los bastardos sin nombre. Aunque te quites el uniforme siempre tendras en tu frente la marca "Hello world".
Podras estar harta de ser computita pero siempre lo traeras rondando en tu mente por que es parte de ti. Asi que en algun tiempo volveras a tomar el teclado para decir "Vamos a crear una clase nueva"
Rox
ResponderEliminarEres una valiente al dejar de trabajar para dedicarte a las letras.
No creo que extrañes tu trabajo, tal vez algunas veces las quincenas sí, pero no mucho.
Saludos
Rox
ResponderEliminarEres una valiente al dejar de trabajar para dedicarte a las letras.
No creo que extrañes tu trabajo, tal vez algunas veces las quincenas sí, pero no mucho.
Saludos
Gracias Dib ¬¬
ResponderEliminarTomate: Lo se! habra que ver que tal sale la mezcla :)
Rainman: gracias! a ver que tal salen las cosas
Saludos!
Felicidades Rox. Se necesitan verdaderos ovarios (y en tu caso también corazón que nunca sobra) para hacer algo así. Mucho éxito en tus futuros proyectos.
ResponderEliminarTe irá bien... ya verás.
ResponderEliminarsi no...mmmm, antes creo que alguien necesita un curso de redacción
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